Mata-Hari

Autore: Maria Josep Claret / Montserrat Edo

Mata-Hari Centenario del fusilamiento de Mata-Hari en el castillo de Vincennes:

A través de los barrotes de su celda, Margaretha espera su última hora mientras contempla con añoranza las hojas bicolores de una viña virgen bailando azotadas por el viento otoñal. Y piensa:

“Yo también fui una tierna hoja verde, asistí a los colegios más caros de la ciudad y mi padre me llevó a aprender modales, piano y la exquisita caligrafía en la escuela de la Srta. Buys. Tuve el placer de ser el centro de atención de los demás. “Más tarde, mi verdor se hizo intenso y salí a la búsqueda de un militar uniformado que me convirtiera en su compañera de viaje, pero la experiencia se frustró; los militares como mi marido no son buenos compañeros de viaje y las Indias Orientales Holandesas estaban muy lejos del glamour que yo anhelaba.

“Tras mi experiencia, y con la piel más firme y dura, volví a Europa y mi benefactor, el Barón de Marguerí, me introdujo en la alta sociedad. Aprendí a moverme y vestirme de forma provocativa, cambié mi acento, quise trabajar como modelo y me convertí en una bailarina exótica aclamada en las grandes ciudades de Europa. Desperté pasiones, jugué con los hombres y sembré un gran misterio alrededor de mi vida a través de una serie de rumores y fantasías que me encaminaron a ser la amante exaltada de banqueros, políticos y militares de rango que, al gozar de mi compañía, me convirtieron en una confidente política y, según dicen, una proverbial espía y traidora de Francia. Ahora, a los 41 años, me siento como una de esas hojas rojas que espera su caída por impulso del viento”.

A primera vista, la grafía de Mata-Hari no sólo expresa actividad, impaciencia y un ardor impulsivo, sino también ambición, egocentrismo, voluntad firme y afán de lucha.

Sin duda alguna, una escritura estilo “Sagrado Corazón”, donde predominan los ángulos agudos, las líneas rectas y rígidas, los finales largos y una presión firme-dura no puede ser traducida de otra forma que por un carácter fuerte y temperamento irascible que, a su vez, acompaña dificultades de adaptación al medio, confirmadas fácilmente por sus idas y venidas no sólo de una ciudad a otra, sino también en su esfera más íntima.

El orgullo y la autovaloración quedan plasmados, primordialmente, en la angulosidad, la rigidez y la altura de su grafía, los trazos sobrealzados y el inicio de las mayúsculas de altura superior, y comprobados en acciones como el negarse a que sus doce verdugos fusileros la vieran morir con los ojos vendados y el vestirse con elegancia para la ocasión.

Entrando más profundamente en el análisis de la grafía, se localizan con facilidad no sólo una gran capacidad de decisión, sino una notable audacia, una habilidad para ir más allá y para autoconvencerse de sus nuevas versiones de la realidad, gracias al predominio del ángulo, la inclinación dextrógira, la presión vigorosa, la altura del eje de la “p” y las barras de la “t” a la derecha del asta.

En la escritura y firma de esta mujer, rodeada siempre de misterio, se observan angulosidades y encumbramientos extremos, una forma llamativa de distanciar las letras más los óvalos estrechados, de base y cresta angulosa, que confiesan, ante todo, que Mata-Hari no perdonaba ni olvidaba; era persona intransigente y obstinada, y quién sabe si no llegó a tomarse el espionaje como una venganza por sus relaciones íntimas con tantos prebostes político-militares.

La escritura elegante y sin florituras ni vulgaridades, unida a una firma de gran personalidad, cubierta sólo en parte como distinción o por temor a ser confundida, demuestra que a Mata-Hari le era fácil especular a través de la sensualidad y el flirteo con el prójimo, siendo sus armas de mujer las más poderosas aliadas para lograr la dominancia y la imposición de su criterio que, a su vez, se perciben, entre otros ítems gráficos, en la altura y la rigidez de la escritura, la presión firme-dura, los encumbramientos y los finales largos.

Por otra parte, los sobrealzamientos, el coligamento en arcos y unas destacadas jambas de presión acentuada, revelan la preponderancia en el aspecto sensorial en cuanto a deseos e inclinaciones, donde se busca la complacencia y la diversión terrenal. Aquí se encuentra la representación de su seducción, coquetería y descaro, y la justificación de su fama de mujer inmoral. Como afirma su biógrafa Pat Shipman: “Los rasgos de su personalidad que le trajeron la fama y la gloria fueron los mismos que la condenaron a muerte. No fue condenada por haber sido espía, sino por su falta de vergüenza, por admitir abiertamente que había amado a muchos hombres y en particular oficiales” 

Y, por último, se advierte un claro apego a las circunstancias del pasado a través de los ganchos iniciales y de los inicios largos, tanto en minúsculas como en las mayúsculas de la firma, por lo que cabe preguntarse: ¿quién nos puede asegurar que Mata-Hari no volvió de las Indias holandesas a Europa por la añoranza de un pasado sin necesidades y donde había sido el centro de atención?

Las flores de Bach y la escritura (Capítulo Vid)
Maria Josep Claret / Montserrat Edo 


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